Nov 01, 2019

¿QUE SON LOS EDCs?

Los EDCs (por sus siglas en inglés endocrine disrupting chemicals) son  sustancias químicas artificiales alteradoras o disruptoras endocrinas, también conocidas como estrógenos ambientales, fitoestrógenos u hormonas ambientales[1].

Éstas sustancias tienen la capacidad de sustituir, bloquear o suprimir las conexiones naturales entre las hormonas y las células. [2] Es decir, suplantan de forma artificial a las hormonas naturales, alterando las funciones que deben realizar en los organismos.

El sistema endocrino se ocupa de cientos de funciones en nuestro organismo por lo que desequilibrar su funcionamiento está resultando devastador para la población. [3]

¿DÓNDE SE ENCUENTRAN?

Los EDCs, pueden estar presentes por ejemplo, en contenedores para la alimentación, ya sean fiambreras, botellas, vajillas, en los complementos de vestir y calzar, en productos de cosmética y perfumería, por ejemplo en el común esmalte de uñas, en el incienso, la crema hidratante o el gel de ducha,  en maquillajes, en juguetes infantiles y sexuales, biberones, chupetes, en

materiales de construcción, en latas de refrescos, en las unidades de terapia intensiva neonatal, se pueden encontrar en las bolsas que contienen productos relacionados con la sangre (plaquetas, glóbulos rojos, etc.), e incluso en los tubos que transportan estos fluidos y el oxígeno, en resinas para la estética dental, en pesticidas aplicados en el cultivo de la fruta, en insecticidas, o en la combustión de los vehículos con los que convivimos diariamente, así como en tantísimos otros.

Lo importante y en lo que vamos a ayudar en este blog es a saber cómo minimizar el riesgo por exposición a estas sustancias, mientras llega una regulación que nos dote de mayor seguridad ciudadana.

¿CÓMO LLEGAN A NUESTRO ORGANISMO?

Estos contaminantes pueden llegar a la sangre a través de la piel, por vía digestiva e incluso por vía respiratoria y distribuirse por todo el organismo.

Se han realizado analíticas de sangre a osos polares, que habitan en zonas remotas y prácticamente despobladas, resultando que éstos contienen EDCs en la sangre.

¿QUÉ QUÍMICOS SON?

En este apartado vamos a hablar de las sustancias concretas, cómo se comportan en el medio, de su composición química y donde las podemos encontrar.

¿POBLACIÓN ESPECIALMENTE VULNERABLE?

En el caso de la mujer embarazada, el problema se complica puesto que el feto y futuro bebe que se está desarrollando, es el principal afectado.

En los bebes y en la infancia, los EDCs afectan en mayor medida dado que el sistema endocrino está formando los órganos, también trabaja el sistema neuroendocrino, formando las capacidades cognitivas y de relaciones sociales e interpersonales de la futura persona.

¿SE NOS INFORMA DEBIDAMENTE?

Al igual que sucedió con el tabaco, el plomo, el mercurio, u otros elementos tóxicos en contacto con la población. [4] Éstas sustancias, son bioacumulativas (lo que significa que sus efectos no se manifiestan inmediatamente) y las causas de las posibles enfermedades, son multifactoriales, es decir que aunque esté científicamente demostrado que pueden ser causa de cáncer obesidad, diabetes, hiperactividad, autismo, etc., éstos, también los producen muchos otros factores por lo que unir la causa-efecto comporta tiempo y recursos que acostumbran a ser insuficientes. [5]

Nuestro ecosistema al completo, está en grabe peligro, teniendo en cuenta que la exposición a los EDCs es indiscriminada, masiva, continuada y global, con lo que es importante la movilización ciudadana para combatir los riesgos que acompañan a estas sustancias.[6]

DESEO AMPLIAR INFORMACIÓN

A lo largo del blog, se amplia la información con referencias bibliográficas de investigaciones que se han realizado a nivel internacional, con lo que el lector puede asesorarse en referencia tanto a la exposición de los EDCs, como en lo que es más importante, minimizar el propio riesgo de exposición y el de su entorno.

El informe de la OMS ya en el año 2002, evidenciaba de los efectos perjudiciales a la exposición de los disruptores endocrinos en el ecosistema mundial, tanto para la salud humana y animal como para el medio ambiente en su totalidad, los cuales se presentan en detalle a lo largo de la tesis. [7] 

[1] COM (1999) 706: Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo. Estrategia comunitaria en materia de alteradores endocrinos – sustancias de las que se sospecha interfieren en los sistemas hormonales de seres humanos y animales.

[2] Nicolas Olea, Maria F. Fernández, “Disruptores endocrinos, ¿suficiente evidencia para actuar?” Gaceta Sanitaria 28, nº 2 (2014) : 93-95.

[3] ONU, Departamento de asuntos económicos y sociales, división de desarrollo sostenible, “Gestión ecológicamente racional de los productos químicos tóxicos, incluida la prevención del tráfico internacional ilícito de productos tóxicos y peligrosos”,  Programa 21, capítulo 19.

[4] A. Rivas, A. Granada, M. Jiménez, F. Olea et. al. “Exposición humana a disruptores endocrinos.” Ecosistemas 13, núm. 3 (2004): 7-12.

[5] Véase: Werner Brack, “Effect-directed analysis of complex environmental contamination”. Edit. Springer Berlin Heidelberg , Alemania, 2011.

[6] Eva M. Moreno, Azucena Núñez. “Disruptores endocrinos, un posible riesgo tóxico en productos de consumo habitual.” Unirevista, Ciencias ambientales de la Universidad de Huelva, (2012): 1-10.

[7] World Health Organization. “Global assessment of the state of the science of endocrine disruptors.” Ginebra: WHO, 2012. Acceso 09 de enero  de 2019. https://www.who.int/ipcs/publications/new_issues/endocrine_disruptors/en/