En los países más desarrollados y los Europeos sin lugar a dudas, la mejor agua que se puede consumir es la del grifo de nuestros hogares, el agua corriente. Está demostrado que el agua embotellada contiene EDCs, y es altamente estrogénica y por tanto peligrosa para nuestra salud.
Por lo tanto, actualmente la mejor opción es volver al envase de cristal, ya que el aluminio sigue siendo tóxico para el sistema nervioso central. Si lo debe cargar durante largas horas, elija un envase más pequeño, actualmente en los países desarrollados no hay problemas para rellenarlos periódicamente.
En caso que deba consumir líquidos embotellados en plástico, minimice la exposición de los líquidos a estos envases, cámbielos a un recipiente de cristal lo antes posible.
Las cápsulas de café de las cafeteras que funcionan calentando la cápsula para la extracción del café, son perjudiciales para la salud.
Las cápsulas suelen ser de aluminio o de plástico, así que, aunque el café sea el mejor café orgánico del mercado, ambas resultan altamente tóxicas para la salud. No va a suceder nada si se consume un café de vez en cuando, la rutina en la utilización de estas cafeteras es muy perjudicial para la salud.
Al finalizar las compras, debemos fijarnos en la nota o “tiquet” de caja, si ésta es de las que la tinta de las letras desaparece al poco tiempo, significa que contiene bisfenol A (tinta impresa en papel térmico). Por lo tanto y si no es imprescindible, es preferible no quedarse con él, obtenga una fotografía con su teléfono por ejemplo o en caso contrario y mientras llega la regulación al respecto, manténgalo alejado del contacto humano.
Para cocinar es extremadamente recomendable dejar de utilizar las sartenes y utensilios que contengan perfluoclorados, las conocidas como sustancias obesógenas, y generalmente las encontramos identificadas en la etiqueta como PFAs, PFOAs free, nos están debilitando la salud progresivamente. En los supermercados ya se encuentran marcas populares que las ofrecen a precios asequibles.
Así mismo, en los hogares con bebés, es extremadamente importante no calentar el biberón que contiene alimento, al calentarlo se desprenden EDCs que a su vez contaminan la leche o el alimento del bebe. Evítelo, incluso si se indica que son libres de bisfenoles y ftalatos, actualmente no hay estudios que nos aseguren que las sustancias que los sustituyen sean aptas para la salud, y especialmente para la salud del bebe que está en pleno desarrollo.
En cuanto a la alimentación, los líquidos, la fruta y la verdura, los embutidos, cárnicos entre otros, si están envasados en contacto con plásticos, pueden contener ftalatos y bisfenoles, además de los posibles biocidas aplicados en la producción de las piezas de fruta y verdura. En este sentido es muy importante lavar y pelar a conciencia las frutas y verduras e intentar comprar productos que no estén envasados, embotellados ni en contacto con plásticos ni sus derivados. Siendo una posible alternativa los envases de cristal.
Para almacenar, transportar y lo más importante para calentar por ejemplo en el microondas alimentos o líquidos, es preferible que lo hagamos en contenedores de cristal y sólo si es necesario que lleven tapa, éstas deben ser libres de Bisfenoles y ftalatos (normalmente se indican como “phthalates and BPA free”).
Esto es debido a que la mayor contaminación proviene de la liberación de estas sustancias como respuesta a los cambios de temperatura. Los EDCs, se liberan en mayor grado, en contacto con el calor, pero también dependiendo del tiempo de exposición al que expongamos el contenido, es decir del tiempo que los alimentos estén en contacto con estas sustancias en estos contenedores previo a su consumo.
Así es que, en primer lugar intentemos ir eliminando paulatinamente cualquier contenedor de plástico en casa, incluso si se indica que son libres de bisfenoles y ftalatos, ya que actualmente no hay estudios que nos aseguren que las sustancias que los sustituyen sean aptas para la salud, y en caso que el cambio sea lento, intenten que la comida o la bebida esté el mínimo tiempo posible en contacto con estos plásticos.
Si observamos todo aquello que utilizamos en el aseo diario, detectamos los posibles siguientes productos de higiene personal; gel de ducha, champú, mascarillas, desodorantes, perfumes, maquillajes, cremas hidratantes, esmaltes de uñas, entre otros tantos que si no son de origen natural, pueden contener ftalatos, bisfenoles, parabenos, aluminio, entre otros, también la pasta de dientes puede contener en su formulación microplásticos.
En la medida de lo posible y mientras el mercado nos vaya dotando de mayores alternativas, intente adquirirlos de origen natural o no usarlos excesivamente.
Durante la convivencia familiar, se utilizan sábanas para dormir o ropa para vestirse, éstos textiles si no son de tejido natural (algodón, lana, seda…) podrían contener EDCs por ejemplo en sus fibras en forma de poliéster (contiene PET). Podrían contener a su vez tintados tóxicos que con cada lavado se liberan pudiendo perturbar el equilibrio hormonal.
Así mismo, debemos prestar atención a las posibles cortinas de plástico para protegernos del agua en la ducha o las cortinas en las ventanas del hogar, recordemos que los posibles ftalatos y bisfenoles contenidos en estas se van liberando al ambiente del hogar para pasar progresivamente a acumularse en nuestros organismos.
Por lo que a los desplazamientos se refiere, hay que tener en cuenta que los interiores de los vehículos están fabricados en su mayoría de materiales que contienen retardantes de llama, elementos plásticos, textiles de poliéster, etc., todos ellos con capacidad de causar disrupción endocrina.
Así mismo, los gases que se desprenden mediante la combustión también contienen EDCs, por lo tanto, lo mejor es optar por otro medio de transporte y si no es posible, hay que tenerlo en cuenta e intentar minimizar nuestra exposición y la de nuestro entorno.
Cuando realizamos la limpieza en el hogar, los productos utilizados si no son de origen natural, podemos entrar en contacto con sustancias hormonalmente activas.
Es recomendable aumentar la prevención mediante la protección con guantes y mascarilla entre otros dependiendo de los productos y de la actividad realizada.
En el hogar y en el jardín es importante conocer la alta toxicidad de los insecticidas que de forma natural se adquieren en supermercados y se utilizan en nuestra batalla particular contra los insectos. Debemos evitar el contacto con estos productos, buscar cualquier otro método para evitar el posible perjuicio que nos pueden ocasionar los insectos.
Si pasamos a analizar nuestros hábitos, habitualmente ya nadie olvida llevar el teléfono en la mano, la funda que lo protege suele ser de algún derivado que contiene sustancias EDCs, policarbonato por lo general.
La funda que mantenemos constantemente en contacto con las manos y que estas tocan después la boca, y la comida, supone una alta e innecesaria exposición química, podemos intentar cambiar la funda por alguna que contenga materiales naturales como la madera y que éstos no hayan sido tratados posteriormente con químicos.
Si pasamos a analizar nuestros hábitos en el hogar o fuera de él por ejemplo en relación con la electrónica.
Los aparatos eléctricos, incluida la televisión, los ordenadores, el aparato de Wifi y un largo etcétera al calentarse desprenden un polvo que contiene BPA, ésta resulta ser una de las mayores exposiciones en el hogar, por lo que debemos apagar por completo estos dispositivos electrónicos cuando no los estemos utilizando, también es necesaria la desconexión del modo espera.
Debemos estar alerta cuando trabajemos con el teclado del ordenador o con el ratón o con los simples bolígrafos, es importante no llevarse las manos a la cara o a la boca mientras los estemos utilizando, ya que es una manera de incrementar nuestra exposición innecesariamente.
La vigilancia en el hogar es imprescindible, para los juegos de los más pequeños, existen en el mercado suelos artificiales, los más típicos en forma de puzzle de colores, que aparentemente protegen a los bebes cuando están estirados, cuando juegan o empiezan a gatear.
Debemos asegurarnos que no contengan EDCs, en su mayoría así es, motivo por el cual Dinamarca lo ha prohibido en la totalidad de sus guarderías, también lo hizo en las públicas.
Ni qué decir de adquirir juegos que contengan elementos plásticos, es innecesario, la probabilidad de que vayan a parar a la boca es altísima y aunque en mucha menor cantidad, ya existen en el mercado alternativas libres de EDCs.
En ocasiones para protegernos de la contaminación atmosférica, llevamos mascarillas que son de poliéster. De esta forma y si no llevan filtros de carbono, evitamos muy poco la contaminación externa, y por contra la propia mascarilla resulta ser la fuente de contaminación mayor.
Sucede también en profesiones como la medicina, en quirófano, en el dentista, debemos evitarlas. Existen en el mercado mascarillas de algodón u otros materiales que no contienen EDCs.

